¡Hola!
Soy Lety Barrios
Certificada en Programación Neurolingüística; Consulta Filosófica y Antropología Existencial
"Puedes desarrollar nuevas habilidades. Y cuando lo haces el mundo se te abre. Tu potencial se incrementa. ¡Puedes hacer más cosas interesantes con tu vida!"
Recuerdo que desde muy temprana edad tuve una admiración muy especial por el órgano más enigmático del cuerpo humano: el cerebro. Me fascinaba aprender sobre él, sus misterios, sus capacidades, todo su potencial.
Por eso cuando hice mis estudios profesionales mi interés se volcó de manera natural es áreas que tenían que ver con el aprovechamiento de las facultades del cerebro y cómo las personas podemos aumentar nuestro talento y potencial si lo sabemos aprovechar.
De modo que en una primera etapa de mi vida tuve contacto con el trabajo del Dr. Tony Buzán y sus inteligencias múltiples a través del escritor y conferenciante Víctor Luis Cervantes al cual me une una larga y bonita amistad; el poder de la fotolectura y las bases del aprendizaje acelerado, que llevé de la mano con su fundador, Paul Scheele; y los fundamentos de la Programación Neurolingüística con John Grinder. Tiempo después hice realidad un sueño: llegar a Europa, conocer otro país desde el fondo y contagiarme de su cultura. Entonces estudié un master en Consulta Filosófica y Antropología Existencial, en la ciudad de Roma, Italia, para aprender a mirar otros ángulos de la vida a través del razonamiento y la reflexión.
En el 2020 a mi hermano le detectaron cáncer en el cuello. Fue difícil ver su decaimiento después de cada sesión de quimioterapia. Empezó también a adelgazar. Después de un año de batalla, en febrero de 2021, recibimos una nueva mala noticia: mi mamá tenía un tumor que le abrazaba la tráquea y la tiroides y la estaba empezando a asfixiar. Había que operarla rápido. A sus 81 años en aquel momento, mi madre tuvo una operación delicada y complicada, de la cual salió con una traqueostomía y… las cuerdas vocales paralizadas. Nadie estaba preparado para esto. Los niveles de ansiedad subieron en ella (y en todos los que estábamos alrededor de los dos enfermitos). Pero esta historia todavía tenía nuevos capítulos para nosotros como familia. En mayo del mismo año, a mi hermana mayor también le detectaron cáncer. Había qué operarla de inmediato. ¿Qué descubrirían los doctores? ¿Estaba ramificado el cáncer? ¿Tendría que tomar quimioterapia ella también???… ¡Qué nervios!… La intervención identificó que no estaba extendido y que las cosas se podían solucionar de una manera más o menos controlable, aunque habría secuelas…¿fin de la historia? ¡No!… Meses después le detectaron a mi
hermano (otra vez) células sospechosas de cáncer en la mandíbula que había qué extraer. Otra operación que le hizo perder hueso y dientes.
Dentro de toda este mar de experiencias totalmente dolorosas e inesperadas empecé a tener los síntomas propios de la ansiedad: recuerdo que, por alguna razón, cuando llegaba la noche se cernía sobre mí una gran tristeza; luego empecé a padecer insomnio; ir a visitar los hospitales era una tortura, considerando que todo esto pasó en la época en la que el covid en su versión Delta, tan peligrosa, estaba en su máxima expresión; las cuentas bancarias descendían peligrosamente; y tenía temor de que mi madre se pusiera mal durante la noche y yo estuviera sola con ella.
Entonces, una de esas noches tristes en las que estaba preparando las medicinas que debía tomar mi madre, recuerdo haber tenido una especie de temblor interno (parecía que alguien estaba agitando miles de cascabeles dentro de mí). Pensé que me desmayaría. Comprendí entonces que la ansiedad estaba ganando terreno sobre mí y no podía seguir así. Tenía que hacer algo al respecto. Recuerdo haber orado a Dios en ese momento y le pedí que me ayudara a resolverlo y que yo pondría todo de mi parte para salir adelante.
¿Qué necesito aprender para superar esto? Me pregunté. Y esta pregunta cambió mi vida.
Durante los tiempos en los que mi madre dormía me dediqué a investigar los avances que en materia de gestión emocional había hecho la neurociencia. ¡Había gran cantidad de información! Empecé a aprender lo que más me interesaba. Y haciendo uso de mis estudios en Programación Neurolingüística y lo que aprendí en Filosofía y Antropología Existencial lo organicé en un método que fuese simple, que me permitiera tener resultados en poco tiempo y que fuese duplicable.
Lo empecé a practicar de forma disciplinada por mí misma, para experimentarlo. Cada día dedicaba un tiempo para aplicar las técnicas. Y ¡caray! Noté que empezó a funcionar porque las llegadas de las noches ya no me procuraban tanta angustia; si mi madre presentaba algún síntoma inesperado, yo lo podía manejar con más confianza; empecé a dormir más horas seguidas; la experiencia de visitar un hospital ya no era tan dolorosa; y aprendí a aceptar con más serenidad la incertidumbre sobre la salud de mi familia y también la económica; aprendí a gestionar mis emociones aún en medio de la tormenta.
Cuando se estabilizaron las cosas en casa, miré a mi alrededor y comencé a compartir el método con personas que lo necesitaban. Y ¡oh sorpresa!! ¡También les funcionaba a ellas, no solo en lo personal, sino también en lo laboral! Estaba feliz. «¡A cuánta gente puedo ayudar con esto!» me decía. Había nacido “Clear Emotion” que en ese tiempo aún no tenía nombre. Desde entonces siento gozo compartiéndolo. Creo que nací para esto.
El manejo de las emociones es un continuo en la vida porque las situaciones límites se pueden presentar en cualquier momento, por lo que quisiera marcar una diferencia en tu vida. En pocas horas te puedo enseñar cómo activar en tu vida diaria estados de ánimo que te ayudena a adaptarte mejor a tus retos, a tus miedos, a los que te deprime, a la incertidumbre y, lo más importante, es que no tendrás qué depender de mí siempre, ya que una vez que comprendas, apliques y domines el método ¡podrás usarlo cada vez que sea necesario!
Mi ilusión es que te sientas más empoderado, valioso y capaz de gestionar con madurez y sabiduría las experiencias que actualmente te están agotando. ¡Quiero regalarte esta posibilidad!
Tengo 3 soluciones para ti
Controla y trabaja en tus emociones negativas para usarlas a beneficio.
La solución efectiva y rápida para enfrentarte a emociones abrumadoras.
Es hora de tomar acción en tu equipo de trabajo y llevarlo al éxito.
